¿Cómo renovar los faros de tu coche tú mismo en 4 pasos?
Con el tiempo, los faros pueden amarillear, volverse opacos o presentar pequeños arañazos. Esto afecta la estética del vehículo y puede reducir la calidad de la iluminación.

A continuación, te explicamos cómo restaurar los faros de tu coche tú mismo con un kit que incluye una taza atomizadora, un líquido reparador, un adaptador y papel de lija.
1. Limpiar y proteger el faro
Limpia a fondo el faro y luego sécalo. A continuación, protege la pintura y las juntas alrededor de la óptica con varias tiras de cinta de carrocero.

2. Lijar con granos progresivos
Lija la superficie con papeles abrasivos desde el grano más grueso hasta el más fino. Trabaja de manera uniforme hasta obtener una superficie lisa y homogénea. Lava el faro para eliminar los residuos y luego déjalo secar completamente.

3. Preparar el líquido reparador
Vierte la cantidad recomendada de líquido en la taza atomizadora y cierra correctamente la tapa. Conecta el aparato con su adaptador y espera a que aparezca el vapor.
Utiliza el producto en un espacio muy bien ventilado, usa las protecciones recomendadas por el fabricante y evita inhalar los vapores.

4. Aplicar el vapor y dejar secar
Mantén la salida de vapor a aproximadamente 1 cm del faro, sin tocar su superficie. Muévela lenta y uniformemente para obtener un resultado homogéneo. Una vez terminado el tratamiento, desconecta el aparato y deja que el faro se seque sin tocarlo.

Un resultado más nítido en pocos pasos
Restaurar los faros del coche por uno mismo permite atenuar el amarilleamiento y los arañazos superficiales sin tener que reemplazar las ópticas inmediatamente. Sigue siempre las instrucciones del kit, los tiempos de secado y las precauciones de seguridad. Si el faro está agrietado, muy dañado o presenta un defecto interno, hazlo revisar por un profesional.



